El placer de gobernar a escondidas
Los hábitos de los gobernantes suelen llamar la atención por tener características de distinta índole: unas veces se circunscriben a lo estrambótico y otras a lo recatado o austero. Como será fácil inferir, los gobernantes de la primera clasificación son los más y los segundos podrían contarse, quizá, con las dos manos que poseemos. En...

