Se van perfilando las viejas taras políticas que han dominado gran parte de nuestra historia: el revanchismo, el manoseo judicial, la ausencia de ética política en las acciones gubernamentales, provocando polarización antes que la unión que proclama el lema acuñado en nuestras monedas y como máxima del Estado al que pertenecemos.
En puertas de las elecciones subnacionales, es difícil encontrar candidatos que se explayen en su conocimiento de lo que el Estado boliviano es y mucho menos la dinámica multinivel en …